Entrevista con el Doctor David Wohl sobre la variante Delta

Entrevista con el Doctor David Wohl sobre la variante Delta


El médico especialista en enfermedades infecciosas de la UNC lucha desde hace décadas contra el VIH y el SIDA. Durante el último año y medio, ha liderado la investigación y el tratamiento del COVID-19.

Por Rose Hoban traducido por Lidia Hernández Tapia

Esta semana el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Carolina del Norte anunció que el estado alcanzó la cifra más alta de pacientes admitidos en salas de cuidados intensivos en un día, el índice más alto que se ha registrado desde que empezara la pandemia del nuevo coronavirus a principios de 2020. Solamente el lunes, unas 55 personas fueron ubicadas en camas de la UCI. Según los datos, la semana pasada, un récord de 547 personas de entre 25 y 49 años fueron hospitalizadas.

Cuesta creer que el 1 de julio Carolina del Norte tenía solo 391 personas en el hospital con COVID-19 y solo 53 personas conectadas a ventiladores para respirar. Hasta el 11 de agosto, más de 2 mil 300 personas fueron hospitalizadas y 586 personas en UCI, 280 de ellas con ventiladores.

La variante Delta de COVID-19 ha llegado en un momento en que la población planea vacaciones y el regreso de sus hijos a la escuela. NC Health News contactó a David Wohl, un médico especialista en enfermedades infecciosas de UNC Health Care y uno de los principales investigadores y profesionales del VIH del país. Wohl se ha centrado desde principios de 2020 en el COVID-19, y conversó con nosotros en momentos de descanso mientras atendía a sus pacientes. (Las respuestas han sido editadas por razones de brevedad y continuidad).

NCHN: Este verano fue muy agradable al no tener que usar máscaras todo el tiempo, pero ahora llega la noticia de que debemos volver a usarlas. ¿Puedes ayudarnos a explicar por qué esta medida es necesaria?

David Wohl: Sí, la razón por la que usar máscara ahora es tan importante, o tal vez incluso más importante que nunca, lo creas o no, es que la variante Delta, esta nueva versión del virus COVID-19 tiene la desafortunada característica de poder replicarse asombrosamente bien en nuestras narices y bocas. La persona adquiere una carga viral muy alta en esos espacios, lo cual significa que uno es mucho más contagioso estés vacunado o no, al menos en un primer momento.

Parecía que no era tan importante la cantidad de virus que la persona tuviera en la nariz y la garganta al principio. Las personas vacunadas al parecer lo eliminan durante un período de tiempo más corto y luego no dejan que el virus le baje a los pulmones y les cause neumonía y los enferme de verdad. Simplemente se queda ahí y se va. Pero durante un breve período de tiempo, tanto las personas vacunadas como las no vacunadas están diseminando este virus. Eso significa que, a diferencia de lo que ocurría antes, cuando mis amigos vacunados y yo nos reuníamos en casa, y tal vez incluso compartíamos una comida, ahora ya eso no es recomendable.

Ahora con esta variante Delta, la persona podría estar albergando el virus en la nariz y la garganta sin saberlo, porque está vacunada y se siente muy bien, y podría transmitírselo otras personas. Es por eso que cuando estoy en casa uso una máscara con cualquier persona que no sea mi esposa, mi hija o mi hijo.

NCHN: Se siente como si estuviéramos perdiendo esa libertad que estábamos empezando a recuperar este verano. ¿Quiere decir que tenemos que dejar de hacer esto?

Wohl: No podemos jugar con la Madre Naturaleza con lo que estamos aprendiendo en tantos niveles. Es imposible predecir la naturaleza y la variante Delta es algo que surgió. No es culpa de una administración, no es culpa del CDC, no es culpa de la FDA, no es culpa mía. La variante Delta surgió porque los virus mutan para sortear lo que sea que lo impida y, en este momento, lo que impide este virus son los anticuerpos que nosotros producimos.

La gran mayoría de las personas en el mundo no están vacunadas y eso significa que el virus se está replicando, muta de persona a persona. El sistema inmunológico de las personas está tratando de deshacerse de él, de neutralizarlo. El virus que sobrevive es el virus que puede evadir esos anticuerpos. Entonces, este virus evade nuestra salva inicial de anticuerpos y puede perpetuarse y replicarse en nuestras narices y gargantas durante un período de tiempo más largo que las variantes anteriores. Si hubiéramos vacunado a todo el planeta en unos tres meses, no estaríamos en esta situación.

NCHN: ¿Pero qué pasa si mis amigos y yo estamos todos vacunados? ¿Quieres decir que no puedo invitarlos a cenar? ¿Todavía tengo que preocuparme? ¿Por qué tendría que preocuparme?

Wohl: Odio ser una persona negativa. Pero soy un especialista en enfermedades infecciosas, ese es mi trabajo. Y sabemos que la variante Delta es mucho más contagiosa. Y sabemos que las personas que se vacunan aunque están protegidas – sorprendentemente bien de enfermarse de gravedad – no están protegidas de que la infección les llegue a la nariz y la garganta.

Ninguna vacuna te hace inmune a un germen. [La vacunación] no significa que los gérmenes te eviten porque saben que estás vacunado. La forma en que funciona una vacuna es como una alarma de humo, cuando hay humo, la alarma se activa y reacciona. Cuando el germen entra en nuestro cuerpo una vez que nos infectamos, la vacuna le ha enseñado a nuestro sistema inmunológico a atacar el germen y deshacerse de él.

No deberíamos pensar que “Bueno, la vacuna falló, porque ahora tengo el germen en la nariz o la garganta”. ¡No! Así es como funciona. Estos gérmenes entran en nuestro sistema y luego los eliminamos cuando nos vacunamos. Pero durante un corto período de tiempo, las personas vacunadas pueden diseminar el virus e infectar a otras personas.

NCHN: ¿Qué pasa si uno invita amigos a cenar en la terraza?

Wohl: Si es afuera está bien. Soy un gran defensor de las reuniones en espacios abiertos y he llegado a la conclusión de que la variante Delta, aunque es más contagiosa, no se transmite tanto al aire libre.

Mantengo una distancia bastante saludable con las demás personas. Hago ejercicio por la mañana con un grupo de amigos al aire libre, no estamos cerca uno del otro. No nos tocamos. Me siento cómodo con eso, con cierta distancia entre nosotros. No uso mascarilla cuando hacemos ejercicio.

Lo mismo si hago que vengan mis vecinos de la calle, podemos comer afuera, estamos, ya sabes, separados a una distancia de seis pies. Creo que eso es seguro, aunque creo que es muy poco probable que sea 100 por ciento seguro. Con suficiente distancia y suficiente aire libre estoy totalmente de acuerdo con hacerlo así.

NCHN: Estamos a mediados de agosto y esta es la gran pregunta: ¿Qué va a pasar con los niños que regresan a la escuela?

Wohl: Si fuéramos lo más objetivos y científicos posibles, y pudiéramos sacar de la escena la política, las ilusiones y las verdades incómodas, todos reconoceríamos que los niños más pequeños no están vacunados y pueden incluso enfermarse con la variante Delta, lo cual quizás sea más que con las variantes anteriores.

Las escuelas son un lugar donde probablemente van a ocurrir contagios.

Entonces, ¿tiene sentido? ¿Cuál es el mejor nivel de protección al que podemos aspirar? El siguiente nivel es ¿podemos crear una barrera que evite que el virus salga de mi boca y entre en su nariz o garganta? Pues sí tenemos esas barreras de protección, y son simples, baratas, fáciles de usar. Se llaman máscaras y tenemos datos que confirman su efectividad.

Creo que la mayoría de las personas probablemente han escuchado que los investigadores de Duke han hecho un trabajo increíble en esos estudios. Publicaron un artículo muy bueno en The New York Times el 10 de agosto, que muestra que después de estudiar básicamente, un millón de máscaras para niños aplicadas universalmente en las escuelas se reduce la tasa de transmisión. Eso fue antes de Delta, pero probablemente se aplican con la variante Delta mucho más

Las máscaras funcionan. Los niños en la escuela deben usar máscaras siempre, no debe ser una cosa opcional, porque entonces no funcionará para protegerlos a ellos ni a los adultos.

Estoy vacunado, no quiero que un niño pequeño tosa cerca de mi y me enferme. No quiero estar enfermo tres o cuatro días, no quiero estar aislado y no poder ir a trabajar durante 10 días. Para las personas vacunadas, COVID-19, para la mayoría de nosotros, es una molestia. Para las personas no vacunadas, podría ser mortal.

El condado de Johnston acaba de anunciar, y otros condados o sistemas escolares también están anunciando, el uso obligatorio de máscaras en las escuelas. Eso es muy, muy inteligente de acuerdo con la ciencia.

NCHN: Hablando de escuelas, el CDC ha dicho que una distancia de tres pies es suficiente para los niños en las escuelas. ¿Usted cree que es suficiente?

Wohl: Lo realmente interesante de los datos del estudio de Duke es que las máscaras protegen más allá de la distancia. El distanciamiento siempre ha sido un tema un poco delicado. Ciertamente, antes de la variante Delta era diferente a luego o durante Delta.

Me preocupa que muchos factores influyen en relación con esta cuestión de la distancia. Uno es la ventilación del lugar. La gente no habla mucho de eso, pero no todas las habitaciones son iguales y no todos los espacios tienen la misma ventilación. Siento que realmente no podemos tener una regla fija sobre el distanciamiento, todos sabemos que en las escuelas el distanciamiento es realmente difícil.

Por lo tanto, el escenario más seguro que podemos hacer es primero, niños con máscara y segundo, niños con doble máscara. Ahí es donde se minimizan las oportunidades de transmisión independientemente de la distancia. Siempre debemos alentar a las personas a no estar muy cerca de los demás tanto como sea posible.

Ya sabes, las escuelas deberían hacer lo que puedan, pero las estrategias de mitigación en las escuelas que incluyen el uso de mascarilla universal son efectivas.

Mira, mi hijo de 17 años va a volver a la escuela. Va a usar una máscara. ¿El riesgo es cero? No. Pero creo que el riesgo es lo suficientemente bajo como para que estemos dispuestos a correrlo. Y sabemos que los efectos adversos de que él estuviera en casa el año pasado fueron significativos.

Como comunidad, como sociedad, creo que la gente se está dando cuenta de que los niños deberían volver a la escuela. Pero debemos tener en cuenta las probabilidades a su favor, que no vamos a tener cierres de escuelas, o que un miembro del personal se va a enfermar y que será hospitalizado, o que un niño va a llevar el virus a casa e infectar a su familia.

NCHN: ¿Y durante el almuerzo?

Wohl: Las escuelas del condado de Orange están muy atentas a esto y van a intentar brindar oportunidades para que los niños coman al aire libre tanto como sea posible. Creo que incluso están levantando tiendas de campaña, lo cual tiene mucho sentido.

Cuando me encuentro con gente y tengo que verlos cara a cara, lo hago al aire libre bajo carpas. Hay varias formas de hacerlo. Cuando no sea posible, el sistema escolar tendrá que buscar otras soluciones creativas. Eso implica distanciamiento en grandes espacios que creo que ayudará a mitigar parte del riesgo.

No existe el riesgo cero. Vengo de trabajar como especialista en VIH y hay algunas similitudes como el uso de métodos de barrera, los condones, para prevenir la transmisión sexual.

Eso tiene sentido. No tenemos una vacuna [para el VIH]. La mayoría de la gente estaría de acuerdo en que los condones funcionan porque son una barrera física que no permite que el virus pase de una persona a otra. Es realmente desconcertante para mí que algunas personas no crean que las máscaras funcionan, porque es una barrera física, de una manera muy similar, impiden físicamente la transmisión de una persona y luego la recepción de la otra persona.

NCHN: ¿Quiere decir que las máscaras son casi como un condón facial?

Wohl: (risas) En cierto modo lo son, pero, ya sabes, son un poco más transpirantes.

Esa es la clave, te permiten poder respirar, te permiten poder hablar. De alguna manera, hay analogías en las que una barrera no tiene que ser algo que te impida funcionar, sino algo que tiene sentido. Te mantiene a ti y a quienes te rodean más seguros.

Gran parte de esta resistencia al uso de mascarillas es una ilusión, simbólica o política, y hay personas que se beneficiarán de que nuestra pandemia no esté bien controlada durante esta administración. No quiero ser supercínico, pero creo que tenemos que ser muy cautelosos con las personas que nos dicen que hagamos cosas que la ciencia indica que son riesgosas. O están mal informados o tienen objetivos que no son buenos para nuestra salud y nuestro bienestar.

Realmente les pido a los lectores que conozcan la fuente de información y cuáles son sus motivos. No obtengo nada de decirle a la gente que use máscaras, no tengo acciones en compañías de máscaras. Lo que quiero es que la gente no se enferme, no ingrese al hospital, que no me infecte a mí ni a mi familia ni a otras personas de nuestra comunidad, estado o país.

Queremos que esta pandemia termine. Queremos volver a la normalidad, ¿por qué no utilizar las herramientas disponibles?

NCHN: Otra pregunta sobre los niños que escuchamos de algunas personas es que en este momento la vacuna está aprobada para niños mayores de 12 años, ¿y si mi hijo tiene 11 años y medio, podría llevarlo al doctor y vacunarlo?

Wohl: En esta cuestión yo sigo las reglas.

Las personas que me conocen saben que no soy un seguidor estricto de las reglas y trato de ser creativo cuando creo que hay un bien mayor en juego. Pero en este caso, con las vacunas, creo que deberíamos seguir las reglas y luego instar a que se cambien las reglas si es que deben cambiarse.

No me pondría una tercera dosis. Si ya se vacunó con Moderna, Pfizer o Johnson & Johnson, recibir una inyección de refuerzo, eso es demasiado. Estoy de acuerdo en que tal vez haya una buena razón para una tercera dosis, aunque habría que explicar mejor por qué. Pero hasta que esté autorizado, yo no haría trampa.

Mientras tanto, haga lo que tenga sentido: tenga cuidado con las personas que están fuera de su círculo cercano y trate de reducir su riesgo de exposición.

NCHN: Digamos que fui y me pusieron la vacuna Johnson & Johnson y estoy nerviosa. ¿Es buena idea combinar vacunas?

Wohl: En este momento, creo que hay algunas personas que piensan hmmm, tal vez mi Johnson & Johnson no era la mejor vacuna, ¡pero es una vacuna realmente buena! No vemos nada en este momento que sugiera que las personas que se vacunaron con Johnson & Johnson estén ingresando más al hospital, o que se estén enfermando mucho, o que hay incluso más de estas infecciones sintomáticas que son leves con Johnson & Johnson.

Yo no trataría de ponerme otra vacuna en este momento, pero hay datos realmente convincentes de que mezclar las vacunas puede ser algo bueno, no malo. Ahora hay estudios de Europa que han analizado este tema. Y creo que se verá más combinación de vacunas cuando lleguemos a las dosis adicionales, eso será realmente algo bueno.

NCHN: Si estoy vacunado, ¿es seguro viajar?

Wohl: Aparte de quedarse en casa y ser ermitaño, todo implica cierto grado de riesgo. Entonces, para mí, mi tolerancia al riesgo me dice que no debo ir de vacaciones. Eso no pasa el umbral de que valga la pena el riesgo que implica viajar en este momento, incluso con todas las protecciones que existen.

NCHN: ¿Qué pasa si viajas en tu propio auto y rentas una casa? Eso no es un problema, ¿verdad?

Wohl: Lo he hecho. Condujimos a las montañas, íbamos en nuestro propio auto, nos quedamos en un Airbnb, no comíamos en lugares cerrados.

Si viaja en avión, si alquila un automóvil, en los lugares a los que va, a menudo tiene menos control sobre su entorno, por lo que la gente tiene que tomar una decisión personal. Todo es un cálculo de riesgo-beneficio. Y si el beneficio es lo suficientemente alto, puede equilibrar o superar el riesgo, pero todos deben considerarlo.

Estoy muy preocupado en este momento porque tenemos una variante muy, muy, muy contagiosa que está aumentando, no disminuyendo en este momento. Y si sigues con tus asuntos normalmente, eres como el avestruz que esconde la cabeza en la tierra, así que creo que no deberías ignorar la realidad que te rodea. Estamos en una crisis ahora mismo.

NCHN: ¿Por qué las personas contraen el virus después de haberse vacunado?

Wohl: No es el 100 por ciento de las personas que se vacunan las que obtienen protección de la vacuna.

Según los estudios, sabemos de la eficacia del 95 por ciento, lo que significa que de todas las infecciones sintomáticas de COVID-19 en estos estudios, el 95 por ciento fueron en personas que no están vacunadas.

¿Qué pasa con ese 5 por ciento de las personas que se vacunaron? Se enfermaron un poco. Así que ya sabíamos que iba a haber algún riesgo, por así decirlo, desde el principio. Y eso es lo que estamos viendo con la variante Delta, que es más peligrosa.

Esto no es noticia, lo sabíamos. Es importante. Creo que deberíamos darnos cuenta de que incluso algunas personas vacunadas que están inmunodeprimidas, lo sepan o no, [por tomar] medicamentos inmunodepresivos, así como las personas mayores, puede haber personas a las que la vacuna no se les administró muy bien. Y no podemos identificar a esas personas realmente bien.

NCHN: Una de las cosas que he escuchado es que estamos viendo gente más joven contagiarse, y además se enferman de más gravedad.

Wohl: Sí. En general, en las enfermedades infecciosas, si se infecta con más de un germen, generalmente conduce a una enfermedad más grave. Así que no me sorprende demasiado que cuando hablamos de Delta, haya tal cantidad de virus presente, una cantidad mayor que la que vimos antes. Creo que eso le da al virus una ventaja para hacer que las personas estén más sintomáticas y enfermas.

Si no está vacunado, usted es vulnerable. No hay nada que lo proteja, su sistema inmunológico no puede reaccionar de inmediato. Se necesitan días, si no un par de semanas, para reaccionar. Estás muy expuesto.

Con algo como la variante Delta, estás liquidado. Muchas de esas personas, especialmente si tienen factores de riesgo de enfermedad grave, incluso estos jóvenes que dicen: “Oh, mi sistema inmunológico me cuida”, [pasarán] una o dos semanas antes de eso. Estás a merced del virus.

La diferencia entre una persona vacunada y una no vacunada es que mi sistema inmunológico debe estar preparado. Por lo tanto, no se necesitan dos semanas para desarrollar anticuerpos, se necesita un período de tiempo mucho más corto para que se obtengan mis anticuerpos, incluso pueden estar circulando en el momento en que aparece el virus. Así que tengo el impulso.

La otra cosa es que cualquiera, esté vacunado o no, debe saber que existe un tratamiento. Los anticuerpos monoclonales son algo de lo que la gente no ha oído hablar. [Son] anticuerpos no producidos por usted, no producidos por su vacuna, pero se producen en un laboratorio y están diseñados para adherir y neutralizar el virus COVID-19, incluida la variante Delta. Se pueden infundir y, si se infunden en su sistema, funcionan en minutos, horas.

Hacer que la gente sepa que existen anticuerpos monoclonales que están autorizados por la FDA para el tratamiento en este momento es importante porque siento que mucha gente no sabe sobre eso. Sus proveedores no lo saben. Y nos estamos perdiendo algo que en los ensayos clínicos se ha demostrado que reduce el riesgo de que las personas sean hospitalizadas y que probablemente mueran.





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